A 41 años del sismo de 1985, México mantiene viva la memoria
Este 19 de septiembre se conmemoran 41 años del terremoto que transformó la cultura de prevención y solidaridad en la Ciudad de México.

Este 19 de septiembre de 2026 marca el cuadragésimo primer aniversario del sismo que sacudió a la Ciudad de México en 1985, un evento que reconfiguró la infraestructura urbana y la respuesta social ante desastres naturales en el país. A más de cuatro décadas de aquel suceso, las autoridades federales, incluyendo la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, encabezan ceremonias de izamiento de bandera a media asta para honrar a las víctimas y reconocer la capacidad de resiliencia de la sociedad mexicana.
El impacto de aquel terremoto no solo fue material, sino que dejó una huella profunda en la normativa de construcción y en la organización civil. A través de los años, el Sistema Nacional de Protección Civil ha evolucionado para coordinar esfuerzos entre los tres niveles de gobierno, integrando nuevas tecnologías en el Sistema de Alerta Sísmica Mexicano. Estas herramientas buscan hoy minimizar los riesgos ante la alta actividad sísmica que caracteriza a diversas regiones del territorio nacional.
La cultura de la prevención se ha convertido en una prioridad institucional, fomentando la participación ciudadana en simulacros nacionales que se realizan de forma periódica. Estos ejercicios permiten que tanto instituciones públicas como la población civil identifiquen zonas de seguridad y protocolos de evacuación, consolidando una cultura que prioriza la vida y la preparación constante ante cualquier eventualidad geológica.
Más allá de las cifras y los registros históricos, el 19 de septiembre representa para miles de mexicanos un símbolo de unidad y reconstrucción. La memoria colectiva de quienes vivieron la tragedia ha servido como motor para exigir mejores estándares de seguridad en la edificación de viviendas y espacios públicos, impulsando un compromiso constante entre el Estado y la ciudadanía para construir entornos más seguros y resilientes.
En la actualidad, el enfoque se centra en la actualización constante de los atlas de riesgo y en la capacitación de los cuerpos de emergencia. La colaboración entre la SEDENA, la SEMAR y los gobiernos estatales sigue siendo el eje operativo para enfrentar crisis, asegurando que la experiencia acumulada durante décadas se traduzca en una respuesta efectiva ante los retos que impone la naturaleza en el México contemporáneo.


